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Cómo identificar y manejar la diarrea en los niños

Observar a nuestros niños es sumamente importante para saber cuando están enfermos, se sienten descompuestos y conocer el momento indicado para consultar a su pediatra.


En este artículo vamos a contarte de qué se trata la diarrea, cómo manejarla en caso de que tu niño la padezca y las mejores recomendaciones para evitar deshidrataciones repentinas.



¿De qué se trata?

Se define como “diarrea” a tres o más deposiciones al día (o con una frecuencia mayor que la normal para la persona) de heces sueltas o líquidas en las últimas 24 hs. A esto lo denominamos diarrea líquida por su composición.


La deposición frecuente de heces formes (de consistencia sólida o firme) no es diarrea, ni tampoco la deposición de heces de consistencia suelta y “pastosa” por bebés amamantados.


Fundamentalmente es causada por bacterias, parásitos y por virus.

Hay que tener en cuenta que es una enfermedad “autolimitada”, es decir que cuando cumple su ciclo, desaparece.


Una de las consecuencias más graves de esta enfermedad es la deshidratación que puede generar en el niño.


Para identificar un cuadro de deshidratación hay determinados signos que tú como madre o padre deberías prestar atención:


  • Si el llanto del niño no presenta lágrimas,

  • Si la boca está seca sin saliva,

  • Si orina poco o nada,

De esta forma podemos ver el estado de hidratación del niño y así poder intervenir inicialmente desde el hogar previo a la consulta al médico para una mejor valoración del estado del niño.


Existen 3 grados de deshidratación que es importante observar en los más pequeños:


  • Leve: el niño se encuentra alerta con sed, orina de forma normal, presenta ojos normales, boca húmeda, respira con normalidad.

  • Moderada: el niño está irritable, intranquilo, orina menos que lo habitual, ojos hundidos, boca seca respira profundamente.

  • Grave: niño somnoliento con tendencia al sueño, no orina, ojos muy hundidos, boca muy seca, respira muy rápido y profundo.


En el grado leve y moderada se recomienda dar Sales de Rehidratación Oral. En cambio, si es grave requiere de una intervención del médico, internación para mayor control y tratamiento adecuado con infusión de líquidos intravenoso.


Se recomienda siempre que el niño pueda y presente buena tolerancia vía oral alimentarlo, evitar bebidas con azúcar o muy dulces, el lavado de manos constante para evitar contagio, comer alimentos bien higienizados, así como también la eliminación adecuada de las excretas.


Además existen signos de alarma que con sólo la presencia de estos, como padre o madre debería consultar a su médico.


Estos son: fiebre elevada, diarrea con sangre, vómitos persistentes y que impida la ingesta de líquidos y estado somnoliento del niño.


Pueden presentarse algunos más, sin embargo estos son los principales que te darán la pauta de que es importante que el médico revise a tu hijo.


Es importante recalcar que ante cualquier duda o consulta, deberá acudir a su pediatra de cabecera, quien mejor que nadie conoce a tu niño y te ayudará a rehidratarlo y tratarlo adecuadamente.



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